Ataques de pánico: qué son y cómo controlarlos.

Los ataques de pánico se encuentran clasificados dentro de la categoría de trastornos de ansiedad del DSM-V¹; se caracterizan por ser episodios de miedo repentino que “aparecen de la nada” acompañado de algunos de estos síntomas:

  • Sudoración
  • Palpitaciones o ritmo cardíaco acelerado
  • Temblores
  • Sensación de ahogo
  • Respiración entrecortada o hiperventilación
  • Dolor en el pecho
  • Mareos o desmayos
  • Sensación de “me voy a morir”
  • Sensación de adormecimiento en manos o pies
  • En algunos casos: despersonalización (separarse de uno mismo y la realidad)

Los ataques de pánico causan malestar en quienes lo padecen, no solo por los síntomas y sensaciones que lo acompañan; también porque al consultar por urgencias (como ocurre en la mayoría de los casos) es probable que no tengan un diagnóstico de alguna enfermedad o condición biológica de base, incrementando la sensación de “me estoy volviendo loco” y llevando a la persona a aislarse e incrementando la sensación de vulnerabilidad.

Para realizar una buena intervención en quienes consultan, los especialistas en salud mental deben remitir para realizar un descarte de cualquier otra condición médica que pueda estar generando ataques de pánico.

paciente con ataque de pánico

¿Por qué ocurren los ataques de pánico?

Ahora, no es cierto que los ataques de pánico (propiamente diagnosticados) ocurren “de la nada”, normalmente son detonados por situaciones, personas, interacciones, pensamientos o contextos que incrementan la sensación de vulnerabilidad de la persona; este proceso puede ser inconsciente.

Por ejemplo, una persona que tenga miedo a la evaluación y ha evitado toda su vida contextos donde pueda ser evaluado, repentinamente se encuentra en una reunión con sus jefes para mostrar resultados de un proyecto que no resultó tan bueno; es probable que antes, durante o momentos y días después, esta persona manifieste un ataque de pánico.

Es la sensación de vulnerabilidad generada incluso por los pensamientos de las personas, lo que causan un miedo repentino, y la mente en su incesable tarea de mantenernos vivos, exagera la respuesta más primitiva de la especie: luchar o huir de la situación que vulnera. La ansiedad no está para matarnos, por el contrario, está para preservarnos.

Como la respuesta manifestada es exagerada, no es adaptativa. Es posible devolvernos a nosotros mismos al momento presente y ayudarnos a recobrar la sensación de estar en él, pues en el momento presente no hay miedos, preocupaciones o evaluaciones porque en el momento presente se puede ser y estar.

“Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora”

Buda
ejercicio de relajacion

Ejercicio de Grounding

Para devolvernos al momento presente se hace a través de los sentidos, es por esto que se les pide a las personas que están teniendo un ataque de pánico que identifiquen y nombren en su contexto inmediato:

  • 5 cosas que puedan ver
  • 4 cosas que puedan escuchar
  • 3 cosas que puedan tocar
  • 2 cosas que puedan oler
  • 1 cosa que puedan saborear.

Realizar una respiración profunda y repetir el ejercicio, jugando con los sentidos: cambiar a 5 cosas para escuchar, 4 para ver, etc.

Ejercicio de respiración

Se debe inhalar por la nariz y exhalar por la boca como si se estuviera empañando un espejo/vidrio. Inhalar por 4 segundos, aguantar por 2 segundos, exhalar por 4 segundos y aguantar por 2; se repite incrementando un segundo más, es decir: inhalar por 5 segundos, aguantar por 3, exhalar por 5 y aguantar por 3. Se le recomienda a la persona que continúe el ejercicio por el tiempo que considere necesario incrementando sus tiempos en la medida que considere.

Ejercicio de tensión-relajación

Al iniciar con la respiración previamente explicada, como punto de partida la persona empezará a tensionar los dedos de los pies mientras inhala y los relajará mientras exhala, continuará realizando el mismo ejercicio de tensión-distensión en muslos, glúteos, manos y finalmente hombros. Con el objetivo de relajar el cuerpo en caso de que los ataques de pánico vengan acompañados de síntomas como dolores, adormecimiento y temblores

Estos ejercicios combinados con una psicoterapia que le permita a la persona identificar qué detona su sensación de vulnerabilidad , son efectivos para el tratamiento de ataques de pánico y evitar que escale a cuadros más complejos.


¹American Psychiatric Association (2013) Diagnostic and Statistic Manual of Mental Disorders. (5ta ed.). Washington D.C.