Empezar de cero. Fórmula para recuperarse rapidamente.

Empezar de cero una nueva vida

No podemos tapar el sol con un dedo, las crisis, del índole que sean, son devastadoras y dejan un vacío emocional y sentimiento de pérdida difícil de sobrellevar. El temor a la incertidumbre y la duda de si seremos capaces de reinventarnos y empezar de cero nos hace sentir vulnerables y desorientados.

Si te lo cuento es porque es un sentimiento que conozco muy bien, por desgracia o por fortuna, me ha tocado varias veces retroceder para volver a empezar de cero, por lo que este artículo no es una retórica de términos psicológicos sino la experiencia de alguien quien ha aprendido a ajustar las velas cuando el viento cambia y llegar con éxito a puerto seguro.

1. Redimensiona la situación

Volver a empezar no es otra cosa que emprender un nuevo proyecto pero con la ventaja de que cuentas con más experiencia y madurez. Es buscar un nuevo camino contando con las herramientas adquiridas en proyectos anteriores.

Ciertamente, cada renacer implica alejarte de tu zona de confort, pero siendo prácticos, si estás en el punto donde debes empezar de cero, quiere decir que ya no estás en tu área de comodidad, así que empecemos entendiendo en qué contexto estamos.

Lo peor que puedes hacer en este momento es asociar tu situación con el fracaso. Primero, porque el fracaso es una apreciación subjetiva y segundo, porque no suma, no sirve de nada. De lo que hayas tenido o vivido hasta ahora, quédate con la experiencia y el aprendizaje. Esto serán valiosos activos en próximas oportunidades.

2. Sana las heridas

Lo que sea que te haya llevado a una situación límite, déjalo pasar. Asúmelo, comprende, perdona y concéntrate en volver a empezar. La razón es bien simple, si no sanas las heridas, estás definirán muchas de tus acciones, desviándote de tu objetivo.

En otras palabras, necesitas la cabeza fría, invertir tu tiempo y tus energías en lo que es productivo. No es momento de lamentaciones, sentimientos de culpa ni revanchas. Además, no hay torpeza más grande que desarrollar un plan basándose en satisfacer las expectativas de otros.

renacer

3. Rompe con tus prejuicios

Los prejuicios son ataduras que nos limitan la capacidad de movimiento y justo ahora necesitas libertad de acción.

Es una lección difícil de aprender y aún más de ejecutar, estoy consciente. Cuando nos reinventamos pasamos de nuevo al primer nivel. Si éramos expertos, ahora somos aprendices y, entre más alto hayamos llegado, más difícil es volver a empezar.

Entre más orgullosos estuviésemos de lo que habíamos tenido o conseguido más duro es empezar de cero. Pero ¿sabes porque? te voy a decir lo que yo pienso:

Los seres humanos basamos nuestra autoestima o autovaloración en aquello que tenemos que consideramos que no todo el mundo tiene y por esta razón somos objeto de admiración. Lo hayamos obtenido por mérito propio o no. Por ejemplo,

  1. la mujer que basa su autoestima en sus atributos físicos y no puede ver la vejez como un proceso natural sino como una pérdida.
  2. El alto ejecutivo de carrera brillante que pierde su trabajo y siente que nadie lo respetará si no ocupa una posición similar.
  3. La familia de abolengo cuya reputación se ve enlodada y considera que se ha perdido la historia familiar y en consecuencia, prestigio de los antepasados.

La lista de ejemplos podría ser interminable y entre más larga, más absurda. Mira, es así de sencillo. Si tus antepasados fueron ilustres y un sobrino metió la pata, tus antepasados siguen siendo ilustres y tu sobrino es un torpe.

Lo que hayas tenido o alcanzado sigue estando allí, en tu historia, en tu aprendizaje y en tu experiencia. Entonces, el que tengas que volver a empezar no significa que perdiste valor, significa que tienes el control de tu vida y eres capaz de decidir y tomar acciones para conseguir lo que quieres desde el punto de partida que sea.

4. Haz un balance de tus ganancias y pérdidas

¿Perdiste tu trabajo? Ganaste tiempo libre ¿Perdiste tu matrimonio? Ganaste libertad ¿Perdiste tu dinero? Te liberaste de aduladores. A esto me refiero con hacer el balance de tu situación actual.

Este ejercicio no es con la idea rosa y respetable de ver siempre el lado positivo de las cosas, que no es que esté mal, es que ser positivos y no actuar es como tener un carro parado, no te lleva a ninguna parte.

Lo que necesitamos hacer es un inventario de tus activos (las ganancias) para saber con que contamos para construir nuevas oportunidades.

Entonces, haz una lista extensa y detallada e incluye todo aquello que puedes invertir ahora en tu plan, por ejemplo: horas diarias, relaciones, dinero, espacios, herramientas, disposición a actuar, colaboradores, disposición a tomar riesgos, etc.

Dedícale tiempo a esto, entre más amplia sea tu lista más claro tendrás tu panorama. En definitiva, te sorprenderás con la cantidad de recursos que eres capaz de aportar o desarrollar.

5. Haz un inventario de tus talentos

La idea es ser realistas sin pasarse de modestos. Todo lo que aprendemos en la vida tiene una función. Como vas a empezar de cero, todo sirve, desde lo más cotidiano hasta lo más complicado. Si eres bueno en algo, anótalo y clasifícalo por categorías, nivel de experticia, oportunidades que ofrece y pasión que tienes por ese talento. La forma más sencilla es otorgarle un valor a cada uno, del 1 al 5 a cada ítem. Te ayudará a tomar decisiones.

toma decisiones volver a empezar

6. Toma decisiones

En este punto, ya debes estar listo para hacer un análisis de tus oportunidades y opciones, sacar conclusiones y tomar decisiones.

Tanto tus activos como tus talentos tienen valor comercial, aún si tu plan no es de índole económico, es importante estar consciente de cuánto estás aportando y cual es la proyección de retorno. Una vez más, se lo más objetivo y realista posible y ve priorizando aquellas oportunidades que mejor se ajusten a tu situación actual.

Por ejemplo, aún cuando te apasione escribir y lo hagas muy bien, necesitarás mucho más tiempo para ver el retorno en satisfacción y en dinero si escribes una novela que si buscas un empleo freelance de redactor. ¿Tu situación económica lo permite?.

El mismo ejemplo aplica a los emprendimientos. Si decides emprender, evalúa tu capacidad de asumir los riesgos aún en el peor escenario y eso te dará la dimensión del proyecto que puedes comenzar y su proyección de retorno.

En otras palabras, aterriza tus expectativas y opta por proyectos con más probabilidades de éxito. Recuerda que lo que estás decidiendo es el nuevo rumbo que tomará tu vida y que vas a empezar de cero, así que tómate el tiempo para desarrollar con seriedad la idea de lo que quieres y puedes hacer.

7. Diseña tu plan de acción

Un plan, en su forma más simple, no es otra cosa que una lista de tareas y sus recursos priorizadas y organizadas de tal forma que conducen a un resultado previsto, por lo tanto, comienza analizando cual es el resultado que quieres obtener.

Lo mejor para comenzar a diseñar tu plan es hacerte preguntas: ¿Que necesito para este proyecto? y después de eso, ¿Que debo hacer para obtener lo que necesito? En consecuencia, poco a poco irás descomponiendo tu proyecto en tareas. Cuando una tarea es extensa, debes descomponerla en tareas más pequeñas.

Por otra parte, todo plan debe contextualizarse, es decir, cada tarea debe tener metas, fecha de inicio y finalización y los recursos que requieres para completarla.

8. Ejecuta el plan

¡Actúa! Deshazte de tus miedos y ponte a trabajar en tu objetivo. Crea una rutina productiva y comprométete con ella. No hay resultados sin acción y trabajo y tu éxito depende de ello.

Mide y evalúa la evalúa tu plan constantemente, ajústalo según los resultados que vayas obteniendo. Mantente alerta a las oportunidades y amenazas que vas encontrando. Recuerda que al empezar de cero, el plan está en fase de prueba, así que deberás hacerle seguimiento muy de cerca para corregir y rectificar a tiempo lo que haga falta.

9. Se disciplinado y constante

Aunque suene a cliché hay que decirlo. Ciertamente, reinventarse requiere estrategia, esfuerzo y compromiso, durante todo el proceso de estabilización, tendrás que enfocarte el doble, después de eso, todo fluirá más fácil.

No permitas que los obstáculos, que en definitiva siempre van a aparecer, te frustren o aparten de tu objetivo. Sobre todo cuando los resultados que esperas demoran más de lo previsto, es cuando necesitas estar más concentrado y prestar más atención a tu estrategia.

10. Asume y adáptate a los cambios

Cuando reuniste las fuerzas y decidiste volver a empezar, aceptaste el reto de salir de tu zona de confort para crear una nueva realidad. Sin embargo, tu nueva realidad será, al menos por ahora, distinta a lo que era. Entonces, asúmela con gallardía y entusiasmo. El adaptarte a estos cambios te brindará seguridad en tí mismo para seguir avanzando, trayendo como resultado un renacer más expedito y menos traumático.

«Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas«

Paulo Coelho

En conclusión, estás más preparado de lo que imaginas para empezar de cero. Por lo tanto, en la medida que, en primer lugar, asumas tu situación como algo transitorio que tienes la capacidad de superar y en segundo lugar, te pongas a trabajar en los cambios que decidas hacer, pasarás de la incertidumbre a la acción y en consecuencia, de la acción al éxito.

¡Te deseo suerte!

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